Experimentar con los colores es divertido, no es divertidísimo, tanto para los niños y niñas como para las personas adultas, y todavía es más divertido si experimentamos con los colores en la comida.

Es por esto que nos hemos lanzado a preparar estas galletas de espiral de colores. Son muy sencillas de hacer y el resultado es muy divertido.

Hemos usando colorantes alimentarios de los que se encuentran en el supermercado, así que ya sabes si quieres jugar con colores en la cocina… la próxima vez que vayas a comprar no pueden faltar de tu lista de la compra.

¿Pero como las hemos hecho?

Hay que preparar la masa de galletas de mantequilla, puedes hacer tu masa favorita la que tienes por las manos y que siempre te salen ricas, o si no puedes seguir la receta que he usado yo y que ya te he explicado en las galletas de corazones y estos son los ingredientes:

 200 gr. de mantequilla

150 gr. de azúcar

1 huevo

300 gr. de harina

Cascara de un limón (opcional)

Una vez preparada la masa la hemos dividido en 4 partes. Hemos añadido el colorante rojo en una de las partes y hemos empezado a mezclar bien, como si fuera plastilina, un ratito largo hasta que todo se quedará bien rojo. No hace falta poner demasiado color, lo que sí es importante es mezclar bien con fuerza y decisión 🙂

Luego hemos añadido el colorante azul a la segunda parte, mezclando bien y con paciencia. Para la tercera parte queríamos probar si los colores se podrían mezclar y si de la mezcla del rojo y azul saldría el violeta, y sí! Nos sorprendimos y asombramos, también con los colorantes alimentarios se pueden mezclar los primarios y obtener todos los colores, este descubrimiento ya os podéis imaginar que ha valido todo el esfuerzo porque la alegría ha sido tan y tan grande 😉

La última parte de la masa la hemos dejado natural. Entonces hemos aplanado cada parte haciendo un rectángulo, todos más o menos de la misma medida y del mismo espesor, los hemos envueltos en papel film transparente y puestos  en la nevera a descansar 30 minutos.

Mientras tanto hay que prepara una tabla de madera donde ponemos  un poco de papel film transparente. Pasado los 30 minutos,  sacamos los rectángulos de colores.  Los ponemos uno arriba del otro en la mesa de trabajo, el de color natural lo dejamos a un lado. Enrollamos en sí mismos los rectángulos de colores ayudándonos con el papel film. Una vez tengamos un salchichón bien grande y compacto lo cubrimos con la masa natural. Volvemos a envolver todo en el papel film transparente y lo ponemos en la nevera  30 minutos.

Pasado el tiempo, encendemos el horno a 180 grados y mientras se calienta sacamos nuestras galletas enrolladas y en una mesa de madera las cortamos.

Horneamos por 15/20 minutos, sacamos y dejamos enfriar. Ahora sí estarán listas para comer 🙂

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